Severine Moore

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Batastrophe
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Registrado: Mar Ene 28, 2025 2:34 pm

Severine Moore

Mensaje por Batastrophe »

Severine nació en el hospital de Saint Denis mediante cesaría de urgencia a vida o muerte, tras el suicidio de su madre en el pantano siendo devorada por cocodrilos en un estado avanzado del embarazo. La cual luego fue quemada públicamente en la plaza.

La pequeña Severine creció en un orfanato hasta su mayoría de edad, desde entonces se ganó la vida como podía haciendo trabajos esporádicos mal remunerados para tratar de salir de los callejones de Saint Denis. Aunque realmente se pasaba la vida colándose en la librería de la ciudad para devorar libros, ya que es su gran afición.

Toda su vida ha llevado consigo los diarios de su madre, ya que fueron las únicas pertenencias que esta conservaba y las únicas que pudieron recuperarse. Este hecho facilita que aunque Severine no haya podido conocer a su madre lo sepa todo sobre ella, conoce mejor a su progenitora que si la hubiera conocido en persona, dado que Davinia Moore apenas tenía secretos para su querido diario.

Desde muy pequeña Sevenerine ha soñado con cumplir el deseo de su madre de convertirse en periodista, para ello se ha mudado a la ciudad de Saint Denis, donde piensa ejercer ese oficio. Aunque a ella le fascina más la poesía y la literatura y sueña con tener su propia publicación algún día.

Muchos niños en el orfanato hablaban de ella a sus espaldas porque le tenían respeto, otros simplemente la seguían y le servían en sus juegos y travesuras.
Severine siempre ha hablado con su madre, de alguna forma mística cree que puede comunicarse con ella, hasta hace poco cargaba siempre con las cenizas de su madre, pero al final pensó que sería mejor guardarlas en el panteón familiar, junto a los restos de sus abuelos y tíos a los que tanto amaba su madre.

Severine tiene un semblante frío y misterioso, pero algunos quizás dirán que le viene de cuna. Su madre era una mujer deprimida y decadente, la hija parece seguir con pie firme sus pasos en la oscuridad.


Severine a los 19 años:
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Severine con 21 años:
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Tras formar parte de un consejo político de la alcaldía de un pueblo en las montañas llamado Strawberry, cargo al cual acabó renunciando para mudarse a vivir aislada en su cabaña a orillas de un lago. Decidió tomarse unos años de descanso lejos de todo para reflexionar y comunicarse con su madre. Aprovechó esos años para estudiar algo de medicina con libros de ciencia y anatomía, pero no fue lo único a lo que dedicó el estudio.
El antiguo consejo de Strawberry:
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Severine ocupaba el asiento en la mecedora.


Durante esos años de aislamiento solo se relacionaba con sus vecinos, un grupo de caníbales que realizaban sus rituales cerca de su refugio a orillas del lago.
Severine en el porche de su cabaña en el lago, a la edad de 22 años:
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Tras un par de años que se le hicieron eternos, Severine decide volver a Saint Denis, su ciudad natal, de donde piensa que no debió salir.
Severine a los 24 años:
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Orando a dioses paganos en el puerto de Saint Denis:


Adquirió un ático en la gran ciudad.
Severine descansando en su viejo ático de Saint Denis, a los 24:
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En uno de sus múltiples accidentes acabó siendo llevada a la clínica de Strawberry, el pueblo había cambiado mucho en los últimos años desde que ella se marchó de allí. La atendió un doctor ateo con quien por primera vez sintió algo de conexión, dado que no era cristiano como la mayoría, y además el caballero tenía un carácter difícil como el de ella.
Severine escribió este poema inspirándose en aquel encuentro con el doctor:
Di, rosa maldita.
¿Cómo fuiste aquí venida?
Di, rosa malhayada
¿Cómo fuiste aquí llegada?

Con agua y con viento
vine aquí por cierto.
Con viento y con agua
fui aquí dejada.

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Así que Severine hizo un poco de amistad con él y le rogó que le enseñara todo lo que le faltaba por aprender de medicina y ella a cambio trabajaría con él como su aprendiz en la clínica. Y así fue como empezó su carrera en la medicina, a los 24 años.
Recogiendo plantas medicinales para su estudio, en el pantano de Saint Denis:
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Durante ese año, Severine inició una publicación propia e independiente, completamente clandestina y de manera anónima, pretendía divulgar y extender el conocimiento de la magia y la brujería. Dicha publicación era conocida con el nombre de "La Luna y La Musa", y era una publicación mensual.
Severine en el porche de la primera clínica en la que trabajó:
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Los rumores se empezaron a extender por todo el condado, cosas oscuras se decían de ella, algunos sospechaban que era la autora de la publicación de temas esotéricos y místicos que circulaba por la capital, una tarotista desvelaba la parte tenebrosa y oculta de Severine a sus conocidos para contribuir aun más a las habladurías, que si bien eran ciertas, pocos tenían el valor de encararla y decírselo a la cara.


Pero igual que una cabra siempre tirará al monte, y un cerdo necesita revolcarse en el fango... una bruja nunca puede dejar de serlo, y a pesar de todos los obstáculos, Severine seguía ejerciendo su religión, rindiendo culto a dioses paganos y en pleno contacto con la naturaleza, siempre que podía permitírselo.
Ritual de samhain, 24 años:
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Strawberry se le hacía aburrido, así que no tardó mucho en dejar la clínica y trasladarse a la de su nueva amiga en Tumbleweed, donde disfrutaba mucho más y conectaba con los compañeros.
Severine en el porche de la clínica de Tumbleweed esperando a los pacientes, 24 años:
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En aquella zona árida e inhóspita, podía dejar aflorar su verdadera naturaleza, se sentía libre, debido a que sus compañeros y su jefa también eran espíritus libres y cálidos como el desierto:
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Transcurrido un mes, Tumbleweed empezó a caer en decadencia, los pacientes escaseaban, la vida se volvía más dura y tediosa, era como si la mala suerte la fuera buscando. Pero aún así, Severine resistía y se empeñaba en continuar trabajando allí junto a su equipo de trabajo con los que siempre disfrutaba:
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"Contempla este imperio, como arde y se disipa. Atormentado, en llamas, sobre las alas de lo que creamos. Ángeles, vampiros... uno le da vida al otro.
Marcado, bautizado por tu amor y por tu hambre".


Jefa y empleada en la calesa de la primera, sin detenerse ante las adversidades:
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El tiempo pasaba rápido, a pesar de que los días cada vez eran más largos. Severine siempre encontraba algún ratito para escaquearse del grupo y realizar sus ofrendas y oraciones a los dioses.
Bajo la luna, baños en honor a la diosa Selene:
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El frío invierno llegó, y a pesar de las múltiples fiestas y los viajes con sus compañeros de trabajo, Severine empezaba a cansarse de la medicina, pero tenía miedo de perder de vista a sus compañeros si se alejaba de ellos, así que continuó ofreciendo servicio durante unos meses más:
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Cuando la nieve empezaba a disiparse, su adicción a la absenta empeoró, y comenzó a consumir drogas para sus rituales a los dioses paganos a los que rendía culto.
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Pidió consejo y ayuda a esos mismos dioses para saber qué decisión tomar, si dejar de una vez la medicina o seguir maltratándose para evadirse y obligándose a permanecer en un sitio que ya no le aporta nada.
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Pero finalmente, su madre le dio la respuesta, en forma de orden. Davinia le comunicó a Severine que debía contactar con su padre mediante el fuego, en el lugar donde ellos tuvieron su primer encuentro antes de que ella naciera. Era urgente y por mandato de su propio padre, debía entregarle algo importante si quería seguir siendo parte de su familia.
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Tras varios días de preparaciones y de intriga, Severine estaba lista para venderle su alma a su padre, a cambio de que cambiase su realidad, porque no soportaba más la existencia, y ella sabía perfectamente cómo iba a morir porque lo había visto tiempo atrás cuando realizaba un ritual en el bosque, los ojos del bosque le mostraron su propia muerte, y para eso todavía faltaba demasiado. Severine desesperada y hastiada de su propia existencia, entregó su alma a su padre frente al fuego, en el lugar que le indicó su madre:
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Y nunca más se la volvió a ver... o tal vez sí.
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